El CO₂ es el gas más abundante dentro de las emisiones humanas. Su principal característica es que permanece en la atmósfera durante siglos, lo que significa que cada tonelada emitida se acumula y genera un efecto de largo plazo.
Origen principal: la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) para producir electricidad, mover vehículos o alimentar procesos industriales. También proviene de la deforestación, ya que los árboles que absorben CO₂ son talados o quemados.
Cómo calienta el planeta: el CO₂ actúa como una capa que atrapa el calor, impidiendo que la radiación infrarroja que la Tierra emite vuelva completamente al espacio. Aunque no es el gas más potente, su enorme cantidad lo convierte en el más determinante.
Peso en las emisiones: alrededor del 76% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero provienen del CO₂.